domingo, 2 de mayo de 2010

Tricomonas vaginalis

tricomonas vaginalis:
Un parásito de forma ovalada que ataca frecuentemente a las mujeres, siendo los hombres los portadores. La infección con frecuencia es asintomática. La principal vía de contagio es la relación sexual y con menor frecuencia a través de instrumentos ginecológicos mal esterilizados, y raramente se puede transmitir por toallas o baños públicos.
¿Cuáles son los síntomas? Los portadores de la enfermedad pueden no presentar síntomas. Algunos sienten escozor y punzadas en el meato urinario y en la uretra. En la mujer produce un flujo amarillento que puede adquirir tonos verdosos de olor fuerte y pestilente. El escozor es frecuente e intenso en la vulva y provoca también, la frecuente sensación de ir al baño.
¿Cuál es el tratamiento a seguir? El diagnóstico se efectúa por examen de un preparado en montaje húmedo de la secreción vaginal. Es posible cultivar el microorganismo utilizando las pruebas de anticuerpos utilizando las técnicas de ELISA o de inmunofluorescencia directa o indirecta.

El tratamiento debe hacerse en pareja porque uno es el portador y la otra que manifiesta la enfermedad. El metronidazol es el tratamiento de elección.

Características generales
Únicamente tiene un hospedador (monoxeno), es cosmopolita y tiene una única forma de vida en su ciclo vital, el trofozoito, ya que no forma quistes.
Trofozoíto: presenta un tamaño 10-20 μm de longitud y una morfología piriforme. Posee 5 flagelos: cuatro son anteriores y libres, y el quinto se dirige hacia la parte posterior del cuerpo celular asociado a la superficie celular formando una membrana ondulante que no tiene porción libre del flagelo. Paralelo a dicha membrana se dispone, en el interior de la célula, un haz de microtúbulos denominado costa.
Posee un aparato de Golgi asociado a microfilamentos (los filamentos parabasales) que, en conjunto, forman el denominado cuerpo parabasal.
Atravesando el citoplasma como un eje y sobresaliendo por el extremo posterior, presenta una estructura formada también por microtúbulos denominada axostilo. Este axostilo, en su parte anterior, se ensancha y recubre parcialmente el núcleo. Como continuación del axostilo hacia la parte anterior hay otra estructura de microtúbulos, la pelta, que recubre parcialmente las estructuras basales de los flagelos. El núcleo, que posee un endosoma, está dispuesto en la zona anterior, cerca del punto de inserción de los flagelos. En las tinciones, el conjunto núcleo-cuerpo parabasal-axostilo (parte anterior)-pelta se suele teñir como una masa única.
Carece de mitocondrias y posee en su lugar unos orgánulos denominados cuerpos paracostales (por estar cerca de la costa) y paraxostilares (por estar cerca del axostilo) que son hidrogenosomas, cuya función es producir energía (ATP) en condiciones anaeróbicas.
El trofozoito es la forma vegetativa que se alimenta, se reproduce e infecta.
Alimentación por fagocitosis y pinocitosis de bacterias, descamaciones celulares y leucocitos.
Reproducción por división binaria longitudinal, pudiendo alcanzar millones de individuos en poco tiempo. No presentan reproducción sexual.
Ciclo vital e infección Tinción de Papanicolau de una muestra infectada por Trichomonas vaginalis.
T. vaginalis vive exclusivamente en el tracto urogenital de los seres humanos. En las mujeres puede encontrarse en la vagina y en la uretra, mientras que en los hombres puede hallarse en la uretra, la próstata y el epidídimo. No se puede encontrar en ningún otro órgano o medio, a excepción de un cultivo de laboratorio. T. vaginalis necesita para su desarrollo óptimo un pH de 5,5, por lo que no va a ser capaz de sobrevivir en una vagina sana, cuyo pH será de 4-4,5). Sin embargo, una vez que prospera la infección el propio parásito producirá un aumento de la alcalinidad del medio para favorecer su crecimiento. Desde este momento, los trofozoitos se dividirán incrementando su número. En el momento en el que se produzca un contacto sexual los trofozoitos estarán en disposición de infectar al nuevo hospedador.

Diagnóstico
Se ha de tomar una pequeña muestra del flujo sospechoso colocándose en una gota de suero fisiológico sobre un portaobjetos (cristal) y se cubre con una delgada lámina de cristal. Se observa bajo el microscopio a 60 aumentos. Si existen estos parásitos se les verá moverse ágilmente de un lado para otro. También se observará que parasitan algunas células epiteliales, usualmente en grupos.

En la preparación citológica con la tinción de Papanicolau. Se observan estos parásitos de forma alargada, ya sea aisladamente ó agrupados en forma de corona parasitando las células epiteliales, tal como se muestra en la siguiente imagen. En este caso, además de las tricomonas, se puede apreciar una infección por Gardnerellas vaginalis. ("clue cells" sobre las superficies celulares).

Tratamiento
Las irrigaciones vaginales de agua con sal las destruye rápidamente (Aprox. 4 cucharadas de sal por litro). Pero, desgraciadamente, la solución salina no llega a los reservorios de las glándulas de moco del cérvix. Estas irrigaciones deben hacerse todos los días durante unos 14 días, al mismo tiempo que se administra la medicación sistémica.
Metronidazol.
Esta medicación no debe usarse en los primeros meses de gestación por la posibilidad de producir malformaciones. No se debe tomar alcohol, durante el tratamiento por el efecto antabuse del medicamento.
Dosis recomendadas: 500 mg dos veces por día durante 14 días, es la más adecuada.
Dosis recomendada: 1.000 mg día durante 7 días.
La dosis única de 2.000 mg es menos efectiva y tiene muchas recidivas.
Siempre debe tratarse a la pareja
Algunas veces el parásito es resistente a las dosis habituales de Metronidazol, por lo que debe comprobarse la eficacia del tratamiento a la semana de terminar las dosis recomendadas.
Patología
La principal causa de la afección producida por T. vaginalis se encuentra en la acción mecánica del parásito sobre las mucosas genitales, que deriva en procesos inflamatorios, y en la acción tóxico-alérgica producida por las alteraciones citoplásmicas y nucleares de las células de las mucosas.
En la mujer
Presenta un período de incubación de 5 a 25 días que desemboca en una vulvovaginitis con leucorrea, prurito vulvar y ardor vaginal. Aparecen petequias y se producen secreciones amarillentas en la fase aguda y blanquecinas en la fase crónica, donde abundan trofozoitos, glóbulos blancos y células muertas de las mucosas. Si la infección alcanza la uretra podrá producirse una uretritis. Los principales factores que van a determinar el curso de la infección son el pH y la flora bacteriana de la vagina.
En el varón
En este caso, el parásito no encuentra unas condiciones óptimas para su desarrollo por lo que la infección cursa en el hombre casi siempre de forma asintomática, por lo que es considerado portador. En los excepcionales casos que presentan síntomas, éstos son producidos por una uretritis, una prostatitis o una epididimitis, que cursan con ardor al miccionar, secreciones uretrales y edema prepucial. En estos casos, el parásito se ve favorecido cuando existe estrechez uretral.

Epidemiología
T. vaginalis solo afecta a humanos, por lo que éstos son sus reservorios.
Referencias John D.T. 1990.-Parasitología médica. Interamericana. McGraw-Hill. Madrid.
Soulsby, E.J.L. 1987.-Parasitología y enfermedades parasitarias en los animales domésticos. Interamericana. México.
Enlaces externos
Secuenciación del genoma de Trichomonas vaginalis
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/001331.htm Tricomoniasis
http://www.medynet.com/usuarios/nnuneza/ginecologia/tricomonas.htm
http://www.dph.sf.ca.us/sfcityclinic/providers/Tricomonas.pdf
http://www.unizar.es/gine/2g007.htm
Trichomonas un artículo para los adolescentes
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Trichomonas_vaginalis"

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